Es una de las preguntas más frecuentes cuando una empresa quiere mejorar su presencia en Internet.
¿Conviene rehacer el sitio web o alcanza con hacer algunos cambios?
La respuesta casi nunca es inmediata.
Y, sobre todo, no debería depender de la herramienta con la que fue construido.
Un sitio viejo no siempre necesita reemplazarse
Muchas empresas asumen que un sitio con varios años de antigüedad ya no sirve.
No necesariamente.
Hay sitios que continúan funcionando muy bien después de muchos años porque fueron construidos sobre bases sólidas y recibieron mantenimiento.
En esos casos puede bastar con mejorar el contenido, optimizar la velocidad, reforzar la seguridad o actualizar el diseño.
Rehacer todo sería un gasto innecesario.
Tampoco todo sitio nuevo es un buen sitio
También ocurre lo contrario.
Hay sitios recién publicados que presentan problemas desde el primer día.
Son lentos.
Difíciles de usar.
No transmiten confianza.
No explican claramente qué hace la empresa.
O simplemente no generan consultas.
La antigüedad del sitio no determina su calidad.
Lo importante es si está cumpliendo su objetivo.
La primera pregunta no es técnica
Antes de hablar de WordPress, HTML, desarrollo a medida o cualquier otra tecnología conviene responder una pregunta mucho más importante.
¿Qué problema queremos resolver?
Tal vez el sitio recibe pocas visitas.
Tal vez recibe muchas visitas, pero nadie consulta.
Quizá la administración se volvió complicada.
O la empresa incorporó nuevos servicios y el sitio ya no representa su realidad.
Cada situación requiere un análisis diferente.
Hay señales que indican que conviene intervenir
Algunas de las más comunes son:
- el sitio tarda demasiado en cargar;
- no funciona correctamente en dispositivos móviles;
- resulta difícil actualizar los contenidos;
- genera muy pocas consultas;
- transmite una imagen desactualizada;
- presenta problemas de seguridad;
- depende de tecnologías que ya no tienen soporte;
- cada modificación requiere demasiado tiempo o dinero.
Eso no significa que deba reconstruirse.
Significa que merece una evaluación.
Rehacer por moda suele ser un error
Cada cierto tiempo aparece una nueva tendencia de diseño.
Y con ella, la sensación de que todos los sitios deberían cambiar.
Sin embargo, un rediseño solo tiene sentido cuando aporta mejoras reales.
Cambiar únicamente porque «ya se ve antiguo» rara vez produce mejores resultados comerciales.
El objetivo de un sitio web no es seguir una moda.
Es ayudar a la empresa.
La tecnología correcta depende del proyecto
En algunos casos WordPress será la mejor alternativa.
En otros bastará un sitio HTML muy rápido y fácil de mantener.
También puede ser conveniente desarrollar una solución específica o utilizar otra plataforma.
No existe una respuesta universal.
La tecnología debe elegirse después de comprender las necesidades del proyecto.
Nunca antes.
Cómo puede ayudar UOL
En UOL no partimos de la idea de vender un sitio nuevo.
Primero analizamos el que ya existe.
Evaluamos su rendimiento, su estructura, la experiencia del usuario, la facilidad de mantenimiento, la seguridad y su capacidad para generar oportunidades comerciales.
A partir de ese análisis proponemos la alternativa que tenga más sentido.
Puede ser una mejora puntual.
Una actualización importante.
O, si realmente está justificado, un desarrollo completamente nuevo.
Nuestro objetivo no es vender más desarrollo.
Es ayudarte a tomar una buena decisión.
Conclusión
Rehacer un sitio web puede ser una excelente inversión.
O una pérdida de tiempo y dinero.
Todo depende del problema que se quiera resolver.
Antes de empezar desde cero conviene analizar qué funciona, qué puede mejorarse y qué necesita realmente la empresa.
Porque muchas veces el cambio más valioso no consiste en construir un sitio nuevo.
Consiste en hacer que el actual trabaje mejor para el negocio.



Deja un comentario