Semáforo UOL: Atención
La nueva política de uso, vigente desde el 20 de noviembre, también exige aprobación previa a quienes operan plataformas de acceso a modelos.
Según la política de uso publicada por OpenAI, desde el 20 de noviembre de 2026 quedará prohibido emplear sus modelos o sus respuestas para producir material de entrenamiento de modelos que los reemplacen. Infobae informó del cambio el 23 de octubre y destacó su efecto sobre los servicios intermediarios de inteligencia artificial.
Qué cambia en la política
El texto prohíbe generar, preparar, seleccionar o entregar datos o señales de entrenamiento para modelos pensados como alternativa o sustituto de los de OpenAI. Según la política, eso abarca la creación de datos, tareas o entornos de aprendizaje por refuerzo, la retroalimentación (etiquetas, puntuaciones o preferencias) y el filtrado o la validación de datos. La regla rige aunque quien lo hace no entrene por sí mismo el modelo final.
También queda vedado intentar extraer el razonamiento protegido de los modelos mediante acceso no autorizado, ingeniería inversa o evasión de salvaguardas. Siguen permitidos la investigación, el desarrollo de software, la evaluación comparativa y el desarrollo de productos, siempre dentro de esos límites.
Un tercer punto afecta a los intermediarios: quien opere una plataforma de acceso a modelos, o un servicio que permita a terceros acceder directamente a los modelos de OpenAI, deberá obtener revisión y aprobación previa. La política aclara que esto no alcanza a una aplicación que integra los modelos solo para dar funciones propias.
Por qué importa en Uruguay
Para una pyme que usa ChatGPT para redactar, resumir o analizar información, el efecto directo es limitado. El cambio pesa más en las empresas de software, las agencias que revenden acceso a herramientas de IA y los equipos que construyen productos propios sobre estos modelos.
Un ejemplo hipotético: una consultora que guarda miles de respuestas de ChatGPT para ajustar un modelo propio de atención al cliente podría quedar fuera de lo permitido. Del mismo modo, un servicio local que ofrece «acceso unificado» a varios modelos podría necesitar la autorización previa de OpenAI. Son escenarios ilustrativos, no casos verificados.
Qué hacer antes del 20 de noviembre
- Consulte a sus proveedores de software si dependen de modelos de OpenAI y si trabajan con un intermediario.
- Revise si su empresa almacena respuestas de IA para entrenar o afinar otros modelos.
- Pida por escrito a cada proveedor cómo garantizará la continuidad del servicio si cambian las condiciones.
- Lea la política completa y guarde una copia con su fecha de vigencia.
La política es un texto contractual: su aplicación concreta dependerá de cómo OpenAI la interprete y la haga cumplir, algo que por ahora no está detallado.
Fuentes:
- OpenAI: políticas de uso (vigentes desde el 20/11/2026)
- Infobae: OpenAI endurece sus reglas para impedir que rivales entrenen modelos
Por Sofía Rivero


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