Semáforo UOL: Oportunidad
La fintech argentina automatiza lo repetitivo y deriva a personas lo sensible: una lógica que una pyme puede adaptar.
Ualá, la fintech argentina, detalló cómo funciona su asistente de inteligencia artificial, llamado Uali. Según su director de tecnología, Fernando Scasserra, citado por iProUP, el asistente resuelve cerca del 90% de las consultas en menos de 10 segundos, con 92% de certeza en respuestas automáticas de rutina como saldos, estado de transferencias y comprobantes.
Qué pasó
Según iProUP, Uali clasifica cada caso y, cuando es sensible o urgente, lo envía a un especialista que recibe el contexto completo. Quedan fuera de la resolución automática los desconocimientos de compras con tarjeta, las alertas de fraude, las sospechas de suplantación y los bloqueos preventivos. Los montos inusualmente altos pasan por controles adicionales antes de liquidarse. En esos casos, la IA reúne y ordena la información para que la persona decida con datos completos.
La empresa trabaja además en una IA generativa para operar transferencias, pedidos de préstamo e inversiones por chat o voz, lo que según la nota dependería de autenticación biométrica y consentimiento expreso.
Por qué importa en Uruguay
Es un ejemplo concreto de cómo dividir el trabajo entre IA y personas. Una pyme que atiende clientes por WhatsApp o chat no necesita la escala de una fintech para aplicar la misma idea: automatizar preguntas frecuentes y derivar rápido lo que implica dinero, reclamos o riesgo. Las cifras de rendimiento provienen de la propia empresa.
Qué hacer
- Liste las diez consultas que más recibe y separe las que tienen respuesta fija.
- Defina qué casos siempre pasan a una persona: reclamos, pagos, datos personales.
- Asegure que quien reciba el caso vea todo el historial, para que el cliente no repita su problema.
- Revise periódicamente las respuestas automáticas con ejemplos reales.
Empiece con un grupo pequeño de consultas y amplíe cuando los resultados sean estables.
Fuentes:
Por Sofía Rivero


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