Semáforo UOL: Oportunidad
Estudios sobre Argentina y Chile muestran que muchas empresas experimentan con IA, pero pocas la integran, y Uruguay aparece en un punto intermedio.
Dos estudios difundidos esta semana miden la distancia entre probar inteligencia artificial y adoptarla de verdad en la región. El primero, de la Universidad de San Andrés sobre Argentina, ubica a Uruguay en una posición intermedia; el segundo, presentado por Google Cloud en Chile, advierte que la mayoría de las empresas con iniciativas de agentes aún no las consolidó.
Qué dicen los estudios
Según Ámbito, que informa el trabajo de la Universidad de San Andrés, la IA podría aportar unos 17.700 millones de dólares a la economía argentina hacia 2030, cerca de 2,1% del PBI, frente a 12.700 millones (1,5%) si se mantiene el ritmo actual. El estudio indica que 11,2% de las empresas argentinas usa IA, contra 20,2% en la OCDE, 16,5% en Uruguay y 13,5% en Chile. Entre las empresas pequeñas el uso es de 8,5%, y en las grandes alcanza 34,7%. En el índice regional ILIA, Chile lidera con 71,4 puntos, seguido de Brasil (68,4) y Uruguay (67).
Según Radio Concierto, Google Cloud presentó en Santiago un estudio realizado con IDC: 86% de las empresas chilenas tiene iniciativas de agentes de IA, pero solo 9% logró una adopción consolidada y con gobierno. Además, 67% de las empresas no ofrece capacitación regular y 47% de los profesionales usa agentes personales en el trabajo. Las cifras provienen de Google y no fueron verificadas de forma independiente.
Por qué importa en Uruguay
Uruguay se ubica por encima de Argentina y Chile en uso empresarial, pero por debajo del promedio de la OCDE. Los dos informes coinciden en lo esencial: la diferencia no está en el acceso a las herramientas, sino en la capacitación, la gestión y la conexión con los procesos del negocio. Para las pymes, que van más rezagadas que las grandes, eso significa que hay espacio para ganar ventaja con decisiones simples y ordenadas.
Un dato a vigilar es el uso de agentes personales sin conocimiento de la empresa. Según el estudio citado, más de la mitad de quienes los usan no reconoce los riesgos de seguridad, lo que expone información de clientes y de la propia organización.
Qué hacer
- Elija uno o dos procesos concretos, como presupuestos o atención de consultas, y mida el tiempo que ahorra la IA.
- Establezca una política breve sobre qué datos pueden ingresarse en herramientas de IA.
- Capacite a su equipo con ejemplos de su propio trabajo, no solo con teoría.
- Revise cada seis meses qué herramientas se usan realmente y cuáles aportan resultados.
Pasar de probar a adoptar exige constancia más que inversión: un proceso bien elegido y medido vale más que diez pruebas sueltas.
Fuentes:
- Ámbito: la IA puede sumar US$17.700 millones a la Argentina en 2030
- Radio Concierto: cuánto puede aportar la IA a Chile según Google Cloud
Por Diego Pereira


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