Semáforo UOL: Atención
Character.AI pidió protección por quiebra en Estados Unidos y su app podría cerrar si la venta fracasa: un aviso para toda empresa que depende de un asistente de terceros.
Character Technologies, la empresa detrás de la plataforma de chatbots Character.AI, se presentó el 12 de octubre ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware, en Estados Unidos. Lo hizo bajo el Capítulo 11, un procedimiento que permite reorganizarse o vender activos bajo supervisión judicial. Disney ofreció US$ 20 millones por una licencia perpetua y no exclusiva sobre parte de su propiedad intelectual. En concreto: la continuidad del servicio depende hoy de que aparezca un comprador.
Qué pasó
La empresa abrió una venta de «todos o sustancialmente todos» sus activos, según informó Gizmodo. La oferta de Disney funciona como piso: en la jerga del sector se la llama «stalking horse», es decir, la primera propuesta que fija el precio mínimo de la subasta. Otros interesados pueden ofrecer más.
Según la presentación ante el tribunal citada por Reuters, los activos y los pasivos estimados están, cada uno, entre US$ 50 y 100 millones. La venta se prevé para fines de noviembre o principios de diciembre de 2026.
Mientras tanto, la app y el sitio web siguen funcionando. La empresa pidió autorización para seguir pagando a empleados y proveedores. Pero también advirtió que, si ningún comprador quiere mantener la plataforma, el servicio se cerrará. No hay fecha de cierre anunciada.
Por qué importa en Uruguay
Character.AI es un producto de consumo, no una herramienta empresarial. Pero el caso muestra un riesgo que alcanza a cualquier empresa que integra inteligencia artificial de terceros: el chatbot de atención al cliente, el asistente que redacta respuestas o el sistema que clasifica pedidos.
Muchas de estas herramientas las ofrecen empresas jóvenes, que dependen de inversores y pueden vender, cambiar de rumbo o cerrar. Cuando eso pasa, la decisión no la toma el cliente. Y si el proveedor es extranjero, el procedimiento se rige por las reglas de otro país.
Un ejemplo hipotético: una tienda online de Paysandú usa un asistente de un proveedor externo para responder consultas sobre envíos. Allí guardó sus preguntas frecuentes, las respuestas aprobadas y el historial de conversaciones. Si el proveedor cierra con poco aviso, la tienda pierde ese trabajo y vuelve a responder todo a mano en plena temporada alta. En concreto: el costo no es la licencia, es lo que quedó adentro.
Qué puede hacer su empresa
La dependencia no se elimina, pero se puede acotar. Algunas medidas concretas:
- Haga un inventario. Anote qué herramientas de IA de terceros usa, para qué procesos y qué datos guarda cada una.
- Exporte sus datos con regularidad. Verifique si el servicio permite descargar conversaciones, instrucciones y configuraciones, y en qué formato. Guarde copias propias.
- Mantenga su contenido fuera de la herramienta. Las preguntas frecuentes, los textos aprobados y las reglas de atención conviene tenerlos en un documento propio, no solo cargados en el proveedor.
- Identifique una alternativa. Sepa qué otro servicio podría cumplir la misma función y cuánto tiempo llevaría el cambio.
- Revise el contrato. Busque cláusulas sobre aviso previo de cierre, plazo para recuperar datos, borrado de información y qué ocurre si la empresa es vendida.
- Prevea un plan manual. Defina quién atiende y cómo, si el asistente deja de funcionar de un día para el otro.
En concreto: antes de elegir un asistente de IA, pregunte también cómo se sale de él.
Fuentes:
- Gizmodo: Character.AI files for bankruptcy weeks after Disney hired its former CEO
- The Next Web: Character.AI files for bankruptcy as Disney bids $20M for some assets
- TheWrap: Disney readies $20 million bid for Character.ai assets
- Stretto: petición voluntaria de Character Technologies ante el tribunal de Delaware (PDF)
Por Sofía Rivero


Deja una respuesta