Semáforo UOL: Atención
Un juez de Estados Unidos ordenó a OpenAI entregar registros de contratación en la demanda de Apple, un caso útil para toda empresa que incorpore personal de la competencia.
El juez federal Edward Davila dio a OpenAI cinco días para entregar los materiales que ya tiene reunidos sobre entrevistas con exempleados de Apple que se postularon a sus áreas de hardware de consumo y robótica, y catorce días para el resto. La orden se conoció el 13 de octubre de 2026 y forma parte de la demanda que Apple presentó en julio por presunto robo de secretos comerciales. Un secreto comercial es información de valor que una empresa mantiene reservada, como un diseño o un proceso de fabricación.
Qué ordenó el juez y qué rechazó
Según TechCrunch, Apple podrá acceder a guías, listas de verificación y guiones de entrevista, además de presentaciones técnicas y registros que muestren si en esas conversaciones se habló de tecnología o componentes de Apple. También podrá ver mensajes privados entre personas nombradas en el caso y tomar declaración a tres empleados de OpenAI que antes trabajaron en Apple, entre ellos Tang Yew Tan, su director de hardware.
El juez rechazó, en cambio, pedidos más amplios: el acceso acelerado a la investigación de OpenAI en áreas como acabados metálicos y gestión de energía, y a lo que los exempleados crearon ya dentro de la empresa. Apple puede acotar esos pedidos y volver a presentarlos.
Conviene separar lo decidido de lo alegado. La orden se refiere a qué información debe compartirse durante el proceso, no a quién tiene razón. Apple sostiene que exempleados descargaron material confidencial en laptops de la empresa y que se orientó a candidatos sobre qué llevar a sus entrevistas. OpenAI rechazó públicamente esas acusaciones: en agosto calificó la demanda de «descuidada, agresiva y extrañamente personal», según Fortune, y pidió que se desestime. Nada de esto está probado. En concreto: la disputa por talento en IA ya llegó a los tribunales, y el proceso de selección quedó bajo la lupa.
Por qué importa a una empresa uruguaya
El caso no ocurre en Uruguay ni se rige por sus leyes, pero muestra un riesgo práctico que existe en cualquier mercado. Cuando una persona cambia de empleo, lleva su experiencia y su criterio, y eso es legítimo. El problema aparece si trae documentos, archivos o dispositivos de su empleador anterior. Un profesor de derecho de Stanford citado por Reuters recordó que contratar empleados de un competidor no es ilegal en California, pero que llevarse documentos confidenciales sí sería un problema.
Para una pyme, un conflicto así puede costar tiempo, dinero y reputación, aunque la contratación haya sido de buena fe.
Un ejemplo hipotético: una distribuidora de Montevideo incorpora a un vendedor que trabajaba para su principal competidor. En la entrevista, el candidato ofrece mostrar la lista de precios y clientes de su empleo anterior. La empresa debería rechazar esa oferta, dejar constancia y aclararle que no debe traer ni usar ese material.
Qué puede hacer su empresa
Sin que esto sustituya el consejo de un profesional, hay pasos razonables para revisar con su equipo:
- Evite preguntar en las entrevistas por proyectos, precios o clientes reservados del empleador anterior.
- Pida al nuevo empleado que confirme por escrito que no trae documentos, archivos ni equipos de su empresa anterior.
- Revise sus cláusulas de confidencialidad y su proceso de incorporación, en especial si contrata a varias personas de un mismo competidor.
- Al despedir a alguien, corte sus accesos y recupere los equipos a tiempo.
Antes de cambiar contratos o políticas, consulte a un abogado laboralista: las obligaciones dependen de cada caso y de la normativa uruguaya.
Fuentes:
- TechCrunch: Judge orders OpenAI to turn over hiring records in Apple trade secrets case
- Lowenstein Sandler: Apple’s trade secret claims could disrupt OpenAI’s hardware plans
- Fortune: OpenAI fires back at Apple
- Reuters vía Stanford Law School: Apple sues OpenAI, two former employees
Por Sofía Rivero


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